Esta mochila con carrito Reebok repite la fórmula que funciona: compartimiento principal amplio, manija extensible que se desliza con suavidad y rueditas que convierten el asfalto y el pavimento en aliados silenciosos.
El bolsillo frontal con cierre guarda las llaves o el pase; los laterales de red sujetan la botella para que no haya excusas para hidratarse. El logo estampado aparece sin estridencias, apenas una firma. Sin variantes respecto a su par, sostiene la misma promesa: orden, autonomía y un rodar constante, día tras día.
Medidas: 46 x 37 x 25 cm.